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Evaluar los componentes actitudinales esenciales en la formación basada en competencias

 

emplear dependen de los criterios determinados en función de los objetivos, que son los que aportan el sentido y la forma dada a la evaluación.

   Aquí es importante señalar que, además de las apreciaciones realizadas por los maestros, debe formarse en el alumno la necesidad de evaluarse a sí mismo, construyendo las herramientas adecuadas e induciéndolo hacia la autorreflexión, la autorregulación de su aprendizaje y la apropiación de sus propios procesos de aprendizaje. Para ello se tienen diferentes modalidades de evaluación, como, por ejemplo:

a) El portafolio para la evaluación del aprendizaje.Esta modalidad considera la recolección de evidencias de trabajo que les permiten a los alumnos monitorear su avance, haciendo de éste un instrumento útil para ellos y para el profesor, evitando que la evaluación sea causa de la pérdida de motivación. Esta estrategia permite a los profesores tener un mejor conocimiento de sus alumnos, de sus progresos, de sus dificultades, y a los alumnos les permite monitorear sus éxitos y deficiencias; contribuye, asimismo, a evitar en algunos alumnos el desánimo. Los alumnos pueden ver con ayuda del profesor que no sólo carecen de algunas competencias, sino que también tienen éxitos. El alumno puede conocerse mejor y podrá adaptar sus estrategias de trabajo en función de lo que se espera de él (Fillion y Vanhove 2005: 43).

   De esta manera, la reflexión se convierte en un componente esencial, ya que los alumnos expresan su pensamiento para cada elemento que integra la carpeta y mediante este proceso se vuelven cada vez más conscientes de sí mismos como personas que aprenden.

  El logro del aprendizaje de estos procesos por parte de los alumnos no es tarea fácil; requiere ser inducido por parte del profesor con ayuda de herramientas que apoyen gradualmente su adquisición y dominio. Danielson y Abrutyn (1999: 32-35) señalan que, para la mayoría, la reflexión es una capacidad completamente nueva que exige muchas enseñanzas específicas y apoyo. Habrá que brindarles

 

a los alumnos instrucciones claras y detalladas y vincularlas directamente con las competencias que se espera lograr en cada uno de ellos.

b) Instrumentos y técnicas para facilitar la autoevaluación de los alumnos. El profesor, desde su práctica docente y evaluadora, debe propiciar y desarrollar la autoevaluación, considerando que los mecanismos mentales utilizados varían con la edad y también dependen de la materia a evaluar. Sin la evaluación de los aciertos y de los errores por parte del alumno no habrá progreso significativo del aprendizaje. Si es importante que el estudiante aprenda a aprender mejor, es fundamental que sea capaz de autoevaluar su aprendizaje y detenerse a reflexionar acerca de cómo mejorarlo (Castillo y Cabrerizo, 2003b: 227-252).

  Estos autores han diseñado una serie de materiales para facilitar la autoevaluación de los alumnos: escalas de evaluación de actitudes requeridas en las distintas áreas, comportamientos en el aula, escalas para el seguimiento de sus evaluaciones; y otros instrumentos, como el contrato didáctico, en el que todas las partes negocian y acuerdan una serie de contenidos, criterios o responsabilidades que deben cumplir todos los implicados, fundamentalmente los alumnos y los profesores. La evaluación consistirá en el análisis del cumplimiento de los acuerdos y la toma de decisiones acerca de la forma de autorregulación que hay que aplicar para corregir los errores y mejorar el rendimiento (Castillo y Cabrerizo, 2003a: 119).

 Las técnicas e instrumentos para la autoevaluación ayudan al alumno a valorar el logro de las actitudes requeridas en el aprendizaje de los diferentes tipos de contenidos tanto conceptuales como procedimentales, previamente planificados y enseñados en el aula. En este sentido, la evaluación de actitudes y valores debe enfocarse como un proceso formativo en el que también es necesario evaluar y retroalimentar los métodos, los recursos y los profesores.

   Finalmente, es importante resaltar que se pueden tener las herramientas y los instrumentos para eva-

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Didac 49 / Primavera 2007

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